DESMADRES URBANISTICOS EN LA SIERRA NORTE Por Santiago Durán

Santiago Duran García PROYECTOS Leave a Comment

¿Cómo han cambiado nuestros pueblos de la Sierra Norte de Madrid con el boom del ladrillo y con la posterior crisis? ¿De verdad la gente es consciente de que el solar, la dehesa, o la era en la que jugaban de pequeños, hoy son urbanizaciones de casas todas iguales?
La web www.nacionrotonda.com documenta desde 2013 los desastres urbanísticos, las edificaciones abandonadas y, también, las rotondas más absurdas, utilizando una herramienta tan sencilla como  Google Earth.
Se trata de una iniciativa en el que las imágenes hablan por sí solas, sólo con el antes y después, especialmente en las urbanizaciones fantasma, las hileras de viviendas iguales, los PAUs de solares vacíos.
A esta web se han unido otras, como la de Cadáveres Inmobiliarios (www.cadaveresinmobiliarios.com) para dejar constancia de los desmanes de estos últimos años.
Ante todo este terreno desperdiciado y vacío, uno se plantea si no es preferible colmatar los solares en el interior de los pueblos, construir con un límite de manera que el aumento de población se localice en el casco urbano existente, donde ya se dispone de todos los servicios, y dejar el campo para lo que es, y para el uso y disfrute de los que habitan los pueblos.

En plena burbuja, todo el mundo se puso a edificar. Las promotoras y los aficionados querían hacer negocio y al mismo tiempo, la principal fuente de ingresos de los ayuntamientos era el desarrollo de suelo urbano para la construcción.
Las grandes vías de comunicación, el tren, el metro, no han seguido esta creación de población, nuestras carreteras no están preparadas para que en un periodo de pocos años una población se duplique, se cuadruplique, se desarrolle diez veces más que lo que ha crecido en los últimos cincuenta años.
Además había demanda, todo el mundo quería vivir en un chalet en las afueras, así que no todos estos proyectos urbanísticos han quedado precisamente a medio edificar ni a medio vender.
Municipios como Paracuellos del Jarama, ha pasado a ser una casi ciudad de más de 21.000 habitantes, en 2014, es el municipio de Madrid más grande sin tren. O Algete, que con unas terroríficas retenciones matutinas, cuenta con otros 20.000 habitantes.

Campos de golf y modelos de vida basados en el coche
Las inmobiliarias utilizaban como reclamo un campo de golf, un centro comercial, o la llegada de una gran infraestructura que sería el maná del desarrollo y el empleo en la zona.
Al final, el campo de golf lo usan unos pocos, y necesita de una gran extensión y un gran coste de agua y mantenimiento para funcionar correctamente. Espacio y agua, precisamente nuestros recursos más escasos.
Además, el modo de vida basado en el coche no crea conciencia de comunidad, limita los contactos a los del supermercado donde todo el mundo acude y compra en su vehículo privado, impidiendo que el pequeño comercio, el nuevo o el de toda la vida, se desarrolle con estos  nuevos habitantes, languideciendo hasta extinguirse por falta de clientes.
La realidad es que precisamente el atractivo de muchos pueblos es su entorno natural, entorno que da trabajo y medios de vida a los habitantes, como en el caso de la Serra Norte de Madrid.

Polígonos Industriales
Todos los pueblos querían, además de su pequeño Guggenheim, su polígono industrial, de parcelas grandes o pequeñas, con salida a través del pueblo, o alejado varios kilómetros. Daba igual que hubiera necesidad de pequeñas o grandes naves, que el pueblo de al lado, y el otro, y el otro, ya tuvieran un polígono industrial, había que crecer sin ningún estudio serio, sin tener en cuenta lo que diferencia un pueblo de otro, un mismo traje para todos los alcaldes.
A esto tenesmo que sumar las grandes avenidas, y las líneas de alta tensión por mitad de un parque, para que computara como zona verde, y las zonas sin ninguna dotación porque el ayuntamiento de turno se había gastado, lo necesario en dotaciones como colegios y centros de salud, en otros menesteres.

Al final, lo que vemos por el satélite es lo que nos queda, y uno no sabe si es preferible buscar nuevos usos para esos cadáveres maravillosos que la crisis ha dejado, o demolerlo todo para que la naturaleza recupere lo que una vez le perteneció.
A continuación se adjuntan fotos del Google Earth con la opción de las vistas de satélite de los años 2002 a 2015, para ver la evolución de varios pueblos del norte de Madrid, y algún ejemplo de otras zonas.
Comenzamos con Buitrago del Lozoya, que casi no ha cambiado en su casco urbano durante el boom, salvo por la urbanización hacia la carretera de Manjirón.

Comenzamos con Buitrago del Lozoya, que casi no ha cambiado en su casco urbano durante el boom, salvo por la urbanización hacia la carretera de Manjirón
Bustarviejo, donde se distingue la urbanización en la antigua cantera, cerca de la estación de ferrocarril
El Molar, y su crecimiento al norte de la población que casi ha duplicado sus habitantes
San Agustín del Guadalix, que ha conocido un crecimiento espectacular en los últimos años
Guadalix de la Sierra, cuyas urbanizaciones tienen una extensión muy superior al casco urbano
Colmenar Viejo, que aunque parezca un truco no lo es, la escala es exactamente la misma, si se ve menos campo es porque en diez años casi ha duplicado su tamaño
Y finalmente San Sebastián de los Reyes.

Las imágenes hablan por sí mismas, Ahora hay que preguntarle a los habitantes de los pueblos que más han crecido si también ha mejorado su espacio habitual, sus paseos por urbanizaciones interminables de chalets acosados o adobados, todos iguales, en lugar de por el campo, si tienen que coger el coche a diario para ir a por el pan,….
Si la carretera N-I, hoy llamada A-1, sigue siendo prácticamente la misma, ¿se imaginan ahora el por qué de los atascos?
Esperemos que el urbanismo en los próximos años sea el de colmatar los pueblos existentes, no duplicar su extensión, que se busque aprovechar los solares vacíos, muchos, que hay en el interior de nuestros pueblos y ciudades, rehabilitar el patrimonio construido, por la razón no de que nos vayamos a cargar el campo, si no porque si hubiéramos seguido este paso a ese lugar al que salimos a olvidar nuestra rutina diaria, en vez de campo, lo hubiéramos tenido que llamar, urbanización.

Santiago Durán García
Arquitecto Técnico (UPM)
MDI Máster En Dirección Inmobiliaria (UPM)
EEM Gestor Energético Europeo (UPM European Energy Manager)
T/f 918.433.646 M. 618.519.717
www.sduran.es
santiagodurangarcia@gmail.com/ s.duran@sduran.es

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