PATRIMONIO DESCONOCIDO – PRESAS EN LA SIERRA NORTE DE MADRID (2 de 3) por Santiago Durán

Santiago Duran García PROYECTOS Leave a Comment

En el presenta artículo analizaremos los tipos de presas y haremos una evaluación del Patrimonio presístico total.

EVOLUCIÓN DE LA TIPOLOGÍA
La tipología de los presas ha tenido una importante evolución a partir de 1950 [CUADRO 7). Inicialmente, la gran mayoría eran de gravedad (81 % en 1940), proporción que se conservo sin diferencia apreciable hasta 1970.

Cuadro 7 Número de Presas de Cada tipo por década

En las dos décadas 50-70 se construyen 22 presas de contrafuertes y tres de bóvedas múltiples, tendencia que desaparece al resultar estos tipos aligerados más caros que el de gravedad.
La falta de presas arco [sólo cinco hasta 1940) se vence en las décadas 50-70, realizándose 42 presas de ese tipo desde 1940 a 1990). A él pertenece la de Almendra, de 202 metros, desde 1940 se han hecho 14 presas bóveda de más de 100 metros de altura, como la del Atazar.
Otros tipos poco usados en España hasta 1950 han sido los de materiales sueltos con 224 presas construidos desde el 40 al 90 (el 28 % del total entre ellos la de Canales, que es la más alta).

Al contrario del resto mundo, en que estas presas son el 83% del total, en España sólo eran el 26% en 1991. Y también contra lo tendencia de medio mundo, en la que las presas de escollera son el 6% entre las de materiales sueltos, en España son el 43 %. Esto no es capricho de la ingeniería española, sino consecuencia natural de lo estructura hidrológica, geológica y topográfica de nuestros cauces, con ubicaciones, frecuente roca en estribos y no muy profundo en cimentación, en general y avenidas de mayor importancia relativa que las europeas.
Todo ello conduce a presas de fábrica, preferentemente de gravedad, que proporcionan un aliviadero más económico, y con cimentación de escollera, al disponer de canteras adecuadas o graveras explorables, o de un aceptable estrato rocoso que, aunque no apto para uno de hormigón, si puede serlo para uno de escollera con pantalla o núcleo.
Por último, hay que destacar las presas llamadas obras singulares, como algunos refuerzos y recrecimientos, entre los que destacan por su importancia los refuerzos de Mequinenza y Canelles y el recrecimiento de lo presa de El Sancho.

Presa de Mequinenza, aliviadero y presa de Canelles
Recrecimiento y Presa de El Sancho en Gibraleón (Huelva)

EVALUACIÓN DEL PATRIMONIO PRESÍSTICO
El enorme parque de presas que el clima y la orografía del país nos han obligado o construir ha supuesto un esfuerzo de inversión a lo largo del siglo XX y, especialmente, durante los últimos cincuenta años del siglo XX. Realizado por varias generaciones, ha formado un importante capital para las venideras, ya que aunque  se suele adjudicar una vida útil de 50 años a las presas, si están convenientemente mantenidas, son prácticamente eternas, como demuestra la existencia de presas en explotación de más de dos mil años de antigüedad.
Se puede garantizar una duración casi ilimitada tanto de los propias presas como de los obras anexas,  aliviaderos y desagües constituyen siempre el punto más débil y por ello que se presta especial atención a su vigilancia y conservación.

Queda por resolver el problema de su aterramiento. España no es uno de los países más afectados. Se sabe que en lo mitad occidental de la península, la España silícea, los aterramientos son mínimos y la esperanza de vida de los embalses muy grande. Por el contrario, en la zona oriental – la España calcárea- la erosión de las cuencas es muy grande y serán necesarios importares trabajos de reforestación y corrección hidráulica de los barrancos para disminuir los caudales sólidos y la aportación de sedimentos. Estas labores no sólo se deben acometer a fin de preservar la capacidad de los embalses sino también, y fundamentalmente para impedir la desertización de nuestro territorio.

VALORACION DEL COSTE DE UNA PRESA
Constituyendo presas y embalses un patrimonio muy importante, que se transmitirá a generaciones sucesivas, parece conveniente tratar de estimar su valor actual. Se ha elegido el método de reposición a precios actuales, es decir; se ha estimado lo costaría construirlas hoy con euros corrientes.
Se ha decidido elegir como parámetro de valoración el del volumen total del embalse, porque es un valor conocido con precisión y al que se puede adscribir un coste unitario, bastante bien conocido y ligado al coste de lo presa.

El coste de cada metro cúbico del volumen que crea la presa, es un valor bastante variable, ya que depende, cuando menos, de los siguientes factores:

a) lo capacidad total del embolse;
b) lo situación geológica, que incide sobre las estructuras de desagüe,
c) las expropiaciones necesarios en cado caso
d) los obras auxiliares que cado uno impone;
e) las actividades de rehabilitación ambiental, etc.

Puede ser válido, siempre que los embolses se clasifiquen en diferentes intervalos de capacidad y se aplique un coste unitario diferente o cada uno de estos intervalos. Cuanto mayor sea el embalse, mayor será el coste de la presa correspondiente, pero también debemos tener en cuenta que el coste de la presa no es proporcional al volumen del embalse.
Se han clasificado, en función de su capacidad máxima, todos los embalses que figuran en el Inventario de presas Españolas según los diversos intervalos que se reflejan en el CUADRO 8.

Después se han elegido, para cada intervalo. Una serie de Presas de las que se conoce bien su coste real y después de actualizarlos euros del 2016, en función del año de terminación se ha obtenido su coste medio del Metro cúbico de embalse, que se ha utilizado para todos los del mismo intervalo.
Del CUADRO 8 se deduce que el esfuerzo de inversor real realizado por los españoles a lo largo del siglo XX , especialmente durante los cincuenta años del siglo pasado, es del orden de TREINTA Y UN MIL TRESCIENTOS MILLONES DE EUROS.

A partir de los datos incluidos en el citado inventario, resultan las siguientes extraordinarias cifras para cada uno de los materiales habituales en las presas:
Hormigón: Sesenta y siete millones de metros cúbicos (67*106 m;)
Escollera: Ciento cuatro millones de metros cúbicos (104*106 m1)
Tierras: Cuarenta y cinco millones de metros cúbicos (45*106 m3)

Como ejemplo gráfico podemos imaginarnos que estas cantidades equivalen a::

  1. El hormigón colocado equivale al que se necesitaría para un firme de hormigón de una autopista de cuatro carriles de veinte mil kilómetros (20.000 km) de longitud; es decir, que llegaría o nuestras antípodas (Nueva Zelanda).
  2. Lo escollera colocada equivale o lo construcción de cuarenta (40) pirámides de Keops éstas si son obras faraónicas).
  3. Lo tierras colocadas permitirían proteger, con diques de 5 Metros de altura en ambos márgenes, cuatro veces la longitud del cauce del Segura (toda la huerta murciana).

Las cifras del coste que supondría su construcción hoy día, como los correspondientes o los materiales empleados, reflejan el esfuerzo y el importante legado que varias generaciones han hecho, a fin de garantizar el futuro y la calidad de vida casi cincuenta millones de españoles

PATRIMONIO INTANGIBLE Y COMPLEMENTARIO
Al patrimonio real y valorable como se ha intentado en el apartado anterior se une otro no material, representado por lo experiencia tecnológica, el desarrollo jurídico y los efectos sociales y ambientales. Lo experiencia española, intensificada y revalorizada en el presente siglo,  supone un acumulo tecnológico de gran valor.
Las empresas españolas de ingeniería o de construcción desarrollan una notable actividad exterior, en particular en los países de América Latina.
Además de los beneficios directos de los embalses energía, regadíos, agua para abastecimiento, regulación de crecidas, etc., los indirectos son de gran valor real: creación de paisaje, usos deportivos y turísticos, cultivo de especies piscícolas, humedales y correspondiente fauna, reforestación. etc..
España se equiparo a Suiza en número de lagos, aunque artificiales; y en algunos embalses la riqueza piscícola tiene un valor mayor que lo producción en una superficie igual dedicada al regadío intensivo.

VISIÓN ACTUAL Y POSIBLE PROSPECTIVA FUTURA
La disminución del presupuesto por el triple efecto de la capacidad ya obtenida, la mayor carestía de las ubicaciones restantes restantes y la presión ecológica, presionarán para que continúe el aumento de regulación, la protección contra avenidas y la mayor garantía de suministro o las poblaciones.
Las obras hidráulicas públicas, serán un imperativo con el que contar en un país de tan dramática hidrología por exceso y por defecto, en el que gentes agobiados por la sequía y ansiosas de agua, pueden llegar a morir ahogados en pocos minutos.

Los sequías afectan ahora de manera muy distinta que hace unos décadas, y se sigue planteado el problema de los desigualdades entre las cuencas hidrográficas y sus consecuencias negativos en el desarrollo del sur y levante. El tema tiene implicaciones sociales, económicos y políticas, no puede resolverse con acciones locales o regionales, sino que exige soluciones en gran escala: transferencias entre cuencas, innovaciones tecnológicos, plantas desalinizadoras, y nuevos enfoques en la tecnología de lo gestión y uso del aguo, profundo reajuste de dotaciones, etc.
Hay que ajustar nuestras estructuras, sobre todo en regadíos, a esas nuevas realidades. Todo ello planificado con una visión global a medio y largo plazo en un Plan Hidrológico, cuyo planteamiento y realización exigirán un sentido colectivo y solidario entre distintas regiones, difícil de obtener, pero totalmente imprescindible.
En una época en la que las Comunidades Autónomas se miran el ombligo, es imprescindible tener una visión global que busque el beneficio para todos, no para unos pocos.

LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
Otro aspecto, es el progresivo envejecimiento de las presas españolas, más sensible a partir de ahora porque lo máximo intensidad constructora se produjo entre hace 25 y 55 años.
En 1990, había un 21%con más de 50 años y un 46% con más de 40 (CUADRO 9). Diez años después, los mismas cifras habñian ascendido uno decena de antigüedad.

CUADRO 9 Envejecimiento de las presas españolas

Si suponemos que entre el 1990 y el 2010 se construyen l00 y 70 presas , en el 2000 teníamos un 27% de presas con más de 50 años, y un 46 % con más de 40 (CUADRO 10).

CUADRO 10 Relación presas envejecidas (AN 50) y las construidas (A N) en la década de los 90-2.000

Como en el 2000 habían cumplido la vejez paradigmática de 50 años otras 63 presas, el número de las envejecidas superó el 60% del de las nuevas, pero en el 2010, con l 89 presas envejecidos, estos serán más del doble de los construidos en esa década.
Lo consecuencia de todo ello es que las presas en servicio exigirán una atención creciente e incluso superior a la construcción de otras nuevas.

Además de lo que significa el envejecimiento en los materiales, lo evolución de la tecnología y de las necesidades sociales dejan obsoletos algunos principios sobre los que fueron proyectadas los presas de otros tiempos, lo que obligará a una labor de acondicionamiento, e incluso de eventuales refuerzos estructurales o ampliación o reforma de estructuras y aliviaderos y desagües.
Por otra parte, el parcial aterramiento de algunos embalses, la gradual saturación de los posibles emplazamientos de los presas y la evolución de la demando, aconsejarán el recrecimiento de algunos, para agotar las posibilidades del recurso en esos cuencas.

Presas en la cuenca del Ebro.

BIBLIOGRAFIA
Las presas españolas del siglo XX Eugenio Vallarino y Cánovas del Castillo y José Alberto Herreras Espino. Revista de Obras Públicas.
Eugenio Vallarino y Cánovas del Castillo (‘Doctor Ingeniero de Caminos. Canales y Puertos, Profesor Emérito)y José Alberto Herreras Espino’ (Doctor Ingeniero de Caminos. Canales y Puertos Presidente de SYNCONSULT. S.L.)

Santiago Durán García
Arquitecto Técnico (UPM)
MDI Máster En Dirección Inmobiliaria (UPM)
EEM Gestor Energético Europeo (UPM European Energy Manager)
T/f 918.433.646 M. 618.519.717
www.sduran.es
santiagodurangarcia@gmail.com/ s.duran@sduran.es

Deja una respuesta